Fecha: 10 de mayo de 2026

Falta un mes para que nos visite el vicario de Cristo en la tierra. Sí, estamos contentos de recibir al papa León XIV. Como dijo san Carlo Acutis, el joven genio de internet: «La felicidad es mirar a Dios». Para mirar a Dios nos puede ayudar mucho alzar la mirada hacia la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, que el Santo Padre, si Dios quiere, bendecirá el 10 de junio.

Todos estamos muy expectantes ante la visita del Papa, como cuando esperamos a un invitado muy especial, del que hemos oído hablar mucho, pero que aún no conocemos. Tenemos curiosidad y estamos ansiosos por saber cómo será. Queremos recibirlo como es debido, queremos que se lleve un buen recuerdo de nosotros. Hacemos muchos preparativos para acogerlo, lo que nos hace estar un poco inquietos, pero también nos hace disfrutar de este proceso. El día que venga el Papa será una fiesta y queremos estar a punto. Para esta ocasión podemos prepararnos de muchas maneras y una de ellas sería trabajar unos materiales que se han elaborado desde el Arzobispado de Barcelona, para profundizar en el misterio de la cruz, la persona de Gaudí y la visita del Santo Padre. Los podéis encontrar en www.alcalamirada.cat.

En este encuentro con el Papa, contemplaremos la majestuosa cruz que corona la torre de Jesucristo. Sí, alzaremos la mirada al cielo; por eso el lema de esta visita es «Alza la mirada». Es una invitación a acoger a Jesús y dejar que renueve nuestra vida. En el pasaje de la curación de una mujer encorvada, Jesús la endereza y la libera del sufrimiento que la oprime. Agradecida, ella glorifica a Dios (cf. Lc 13,10), quizás ya con la cabeza levantada y la mirada al cielo. Cuando dejamos que Jesucristo intervenga en nuestra vida, nos endereza, nos libera de los males, nos da otra perspectiva y nos hace fuertes ante las adversidades. Jesús nos invita a que alcemos la mirada y resucitemos con Él en esta vida y poder ser semilla de amor y esperanza.

¿Qué esperamos de esta visita? Yo creo que esperamos que toque nuestros corazones, que nos confirme en la fe, que nos haga valientes para vivir y anunciar a Jesús con fuerza y sin miedo.

¿Qué espera el Papa de nosotros? Quizá quiere que le mostremos nuestra alegría de seguir a Jesucristo y que, como Antoni Gaudí, sepamos llevar a Dios en el corazón y amarlo sin medida. Seguro que espera encontrar una Iglesia unida. Y el papa León, como buen agustino, podría recordarnos: «La unidad es la forma de toda belleza» (Carta 18,2). Seguro también que espera que no olvidemos a los más necesitados. De hecho, su primera exhortación apostólica, Dilexi te, es una declaración de amor a los pobres, en la línea ya iniciada por el papa Francisco.

Haremos todo lo posible para que el Papa se sienta como en casa; pediremos a Dios que nos conceda el don de ser buenos anfitriones. También rezaremos con intensidad por la paz en el mundo. Ojalá que nuestros corazones palpiten más allá de las fronteras y que nuestro clamor resuene con fuerza.

Queridos hermanos y hermanas, alcemos la mirada y recordemos que Jesús murió por todos nosotros, para darnos la victoria sobre el pecado y la muerte. Nos espera la gloria, la felicidad para siempre. Antoni Gaudí lo pensaba de esta manera tan bella y esperanzadora: «La Gloria es la luz, la luz da la alegría y la alegría es el gozo del espíritu». Que la visita del papa León XIV sea fermento de comunión y amor para nuestras comunidades. Así lo deseo de todo corazón.