Fecha: 11 de octubre de 2026

Estamos habituados a oír el término DOMUND para hacer referencia al Domingo Mundial de las Misiones que celebra en ese día la Iglesia Católica. La marca DOMUND nació para promover un domingo al año la concienciación por parte de todos los fieles de la necesidad de ayudar a las misiones con nuestra oración y nuestra ayuda económica. Fue instituido por el papa Pío XI en 1926, hace cien años, dentro de la Obra Pontificia por la Propagación de la Fe. ¡Estamos, pues, de feliz cumpleaños!

Desde entonces, los cristianos de nuestras iglesias expresamos la solidaridad y fraternidad con las iglesias más jóvenes y con los “misioneros” que, no sin dificultades, hacen presente el evangelio y el amor de Dios en tantos países del mundo. Actualmente se ayuda a 1.132 diócesis distribuidas en América, África, Asia y Oceanía.

En el fondo, estamos llevando a la práctica el mandato misionero del Señor de hacer llegar lo que Él nos ha enseñado hasta los confines del mundo; porque el mensaje del evangelio, la buena nueva de que Dios nos ama y nos ha hecho hijos suyos, está destinado a todos. Y esto nos compromete de una determinada manera, ayudando y promoviendo la Vida de Dios, especialmente entre los más necesitados y débiles del mundo. Ésta es la finalidad de la obra misional de propagación de la fe, de la que también cada uno de nosotros formamos parte.

La Iglesia existe para evangelizar, recordaba San Pablo VI, y ésta es la misión que todos tenemos como cristianos. Anunciar a Cristo es una de las orientaciones que se proponen en la diócesis para este curso 2026-2027. Y esta propuesta la llevamos a la práctica allá donde estamos: en las parroquias, movimientos e instituciones; fermentando los ambientes en los que nos movemos, en la familia, en el trabajo, con los amigos, etc. Pero se nos invita a levantar la mirada e ir más allá, porque también somos corresponsables en este anuncio en todo el mundo, especialmente donde las dificultades son mayores y donde los misioneros muy a menudo se juegan la vida para vivir esta misión.

Por eso esta jornada nos ayuda también a nosotros. El DOMUND se propone reavivar e impulsar el espíritu misionero de todos los cristianos, estemos donde estemos, porque en otros lugares del mundo hay cristianos, ya sean presbíteros, religiosos, laicos e incluso familias, que le dedican su vida y esto nos es un estímulo. Nos ayuda a ser más conscientes y sentirnos colaboradores en la distancia, con nuestra oración  principalmente, pero también con la ayuda económica con las colectas y campañas que se organizan para sostener las obras evangelizadoras que se llevan a cabo. Por último, también esta jornada quiere ayudar a promover las vocaciones misioneras. Nuestro país y nuestras comunidades han sido y son fuente de muchas vocaciones para las misiones, presbíteros, religiosos, laicos y matrimonios. Es una llamada que hace el Señor y que debemos saber acoger.

El lema de la jornada de este año, «Uno en Cristo, unidos en la misión», es significativo. Sólo unidos a Cristo podemos recibir su amor, como los sarmientos injertados en la vida, y junto con ello el impulso misionero necesario para vivir y transmitir nuestra fe, porque estamos unidos en la misma misión de Jesucristo con toda la Iglesia.