Fecha: 18 de octubre de 2026

Queridos diocesanos,
querida Iglesia de Urgell:

Este domingo se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, y nosotros como Diócesis acogemos en el Santuario de la Mare de Déu de Núria el llamado Tren Misionero.

Familias, catequistas, sacerdotes y niños y niñas subimos al Valle de Núria para celebrar los 100 años de la Jornada del DOMUND, domingo mundial de las misiones, instituida por el Papa Pío XI. Un fin de semana que nos recuerda que la esencia de nuestra vida cristiana radica en la comunicación. No hay vida divina si no se comunica. Así, el Papa León nos ha invitado a llevar por todo el mundo el anuncio de Jesucristo y de su seguimiento.

Tomaremos el cremallera de Núria y recordaremos que la fe hay que transmitirla, hay que vivirla en familia, y esto lo hacemos en medio de la madre naturaleza que nos abraza en el corazón del Valle de Ribes y que nos ofrece caminos de esperanza, de alegría y de paz.

Queridas familias que hoy subiréis a venerar a la patrona de nuestra diócesis, pidámosle que sean muchos los que escuchen la vocación a ser misioneros. Hay misioneros que salen de sus casas y se van a otros países para anunciar a Jesucristo.

En estas letras dominicales doy gracias a nuestra Madre Iglesia urgelitana por todos los misioneros y misioneras que ha engendrado a lo largo de estos 100 años. Démosle gracias al buen Dios. Muchos de vosotros recordaréis todavía a mosén Jordi Coll, hijo de Ivars d’Urgell, cuando fue misionero en la República Dominicana.

Este domingo oremos por los misioneros ad gentes, es decir, por todos los que han salido de sus tierras y ahora evangelizan muy lejos de nuestra casa. Pero al mismo tiempo os acompañamos a cada uno de vosotros en vuestra misión de anuncio del Evangelio por nuestros valles y llanuras de la diócesis.

En este Año Jubilar Meritxeliano, la Virgen María nos anima a continuar con alegría y llenos del celo del Espíritu Santo este camino misionero. Para ser misioneros hay que tener un corazón reconciliado, pacificado, unificado con Cristo, y si estamos reconciliados crearemos comunión y daremos disponibilidad para colaborar con generosidad y confianza.

Anunciemos, vivamos y compartamos el amor fiel de Dios, de vuestro obispo y servidor,