El obispo de Sant Feliu de Llobregat, Xabier Gómez, valora muy positivamente el inicio de un proceso para la regularización extraordinaria de personas migradas “que contribuirá al bienestar de miles de personas, familias y trabajadores y trabajadoras, así como al bien común de la sociedad en general. El obispo Xabier es el responsable de Migraciones i Interculturalidad y del secretariado de la Pastoral Obrera de la Conferencia Episcopal Tarraconense (CET).
Fue fruto de una gran colaboración ciudadana y de un ejercicio de democracia participativa al servicio del bien común. Esperamos que esta medida, también demandada por la Iglesia Católica siguiendo los principios de su doctrina social, contribuya a la cultura del diálogo, de la verdad y del encuentro. Como Iglesia no queremos olvidar a los colectivos más vulnerables a menudo atendidos por Cáritas y otras entidades, que a pesar de la regularización aún no quedan amparados por la actual ley de extranjería, como recoge la nota emitida por las entidades de Iglesia que trabajan con y para la promoción y la integración de las personas migradas. Agradecemos a todos los que han hecho posible que miles de nuestros vecinos hayan visto reconocidos sus derechos y sus deberes como ciudadanos». Una alegría compartida por todos los obispos catalanes porque «contribuye a reconocer la dignidad de las personas, su aportación a la economía, la cultura y al bienestar del país».


