Fecha: 22 de septiembre de 2026
Los catequistas de la Diócesis de Tortosa han comenzado el nuevo curso pastoral con un encuentro celebrado en el Seminario de la Asunción, el sábado 19 de septiembre. Más de un centenar de asistentes se sumaron a esta cita que tenía como objetivo central dar a conocer los materiales catequéticos de la Acción Católica General (ACG). También se presentaron los recursos complementarios elaborados por la Delegación de Catequesis , que incluyen la programación de las sesiones para distintos niveles de edad.
La jornada empezó con un rato de oración en la capilla. A continuación, los catequistas se trasladaron al salón de actos. El obispo Sergi Gordo se dirigió a ellos, animándoles a no tener miedo: «Todos nos sentimos familia y sabemos que no estamos solos. El Espíritu Santo está con nosotros. No olvidemos en esta jornada el gran catequista San Enrique de Ossó ». También hizo referencia a su lema episcopal subrayando la importancia de «servir al Señor con alegría».
El obispo de Tortosa comentó que «podríamos realizar una catequesis perfectamente organizada, con unas sesiones muy bien preparadas, unos materiales muy bonitos y unas actividades muy bien pensadas. Y, aun así, quedarnos mirando el libro». Para evitar esto, el prelado señaló que, después de mirar el libro, es necesario levantar la mirada . «Que el niño, el joven, el adulto que tenemos delante de nosotros pueda descubrir que detrás de lo aprendido hay una Persona: Jesucristo. Que, al levantar la mirada, descubramos la vida que nace de su cruz», expresó.

Una metodología adaptada
A continuación, tomó la palabra Mn. Josep Blasco , vicario general de Pastoral y delegado diocesano de Catequesis, para dar a conocer los libros de catequesis de la Conferencia Episcopal Española (CEE) adaptados a cada franja de edad: Mi encuentro con el Señor (0-6 años); Jesús es el Señor (6-10 años); Testimonios del Señor (10-14 años), y Busque al Señor (para adultos). Además, se presentaron los materiales de ACG para el acompañamiento y se dieron a conocer algunos de los recursos que la Delegación Diocesana de Catequesis pone al alcance de los catequistas, incluyendo la programación de las sesiones y vídeos de soporte.
En este apartado, también intervino Gloria Villarroya , catequista de la parroquia de San Pedro de Benicarló y colaboradora de la Delegación de Catequesis. Presentó un nuevo material de catequesis destinado a acompañar a los niños y niñas en el descubrimiento y vivencia de la fe. Gloria Villarroya destacó que «ser catequista es una vocación que implica transmitir la fe con la palabra y el testimonio de vida». Además, explicó que el proyecto propuesto por el obispado implica trabajar en equipo, con la participación de las familias y de toda la comunidad. La metodología parte de « ver, juzgar y actuar », vinculando la fe con la vida cotidiana y promoviendo el compromiso.
La pausa para el café dio paso a la parte práctica de la jornada. Los asistentes se dividieron en dos grandes grupos para participar en talleres donde se les expuso cómo llevar a cabo sesiones de catequesis adaptadas a diferentes edades: para niños, por un lado, con Fontcalda Borràs y la hermana Pili Jordà ; y para adolescentes y adultos, por otro, con Mn. Gerard Reverté . En ambos espacios se mostró un ejemplo de cómo realizar una reunión de catequesis, recurriendo a un dossier que incluía indicaciones detalladas para cada momento de la sesión.

Celebración de la Eucaristía
El punto álgido del encuentro llegó con la celebración de la Misa, presidida por el obispo Sergi y concelebrada por catorce sacerdotes. Después de escuchar en el Evangelio la parábola del sembrador (Lc 8, 4-15), Mons. Sergi Gordo animó a todos los presentes a confiar en el Señor en su misión catequética ya no desanimarte ante las dificultades: «Debemos esperar un buen camino en estos tiempos que nos toca vivir». Además, les recordó la importancia de la conversión constante y de la oración. «Oremos mucho por ser tierra buena que dé buenos frutos», concluyó.
Después de la comunión, Mn. Josep Blasco dio las gracias al obispo, a los curas ya cada uno de los catequistas por el trabajo que realizan con los niños, los adolescentes, los jóvenes y los adultos que recorren este camino de formación en la fe. Terminada la celebración, los participantes en el encuentro compartieron una comida de hermandad y se despidieron por continuar, con energías renovadas, la labor en el seno de sus parroquias.
Maria Joana Querol Beltrán








