Fecha: 10 de mayo de 2026

Hay días que son memoria en un pueblo. Y la visita del papa León XIV a Barcelona y nuestra diócesis de Sant Feliu será, sin duda, uno de estos días que quedarán grabados en la historia compartida. Desde el momento en que su avión aterrice en el aeropuerto de El Prat, nuestra Iglesia quiere acogerlo con alegría y agradecimiento profundo.

Recibamos al Sucesor de Pedro como aquel que viene a confirmarnos en la fe, a animarnos a poner a Cristo en el centro, a recordarnos lo esencial en un tiempo a menudo disperso. El Papa León XIV nos ha hablado reiteradamente de la novedad y libertad que aporta la centralidad de Jesús en nuestras vidas. Viene a anunciar un Evangelio que no es teoría, sino experiencia viva de misericordia, de verdad y de comunión. Por eso su paso por nuestra casa es también un llamamiento a despertar el deseo de encontrarnos con Jesucristo, «belleza antigua y siempre nueva», como decía san Agustín.

Su visita a Montserrat será una parábola de comunión y de arraigo bajo el signo de Santa María que quiere guiarnos hacia el cielo, hacia el amor de Dios, porque sí, existe una eternidad de plenitud posible junto a Dios. Estoy seguro de que La Moreneta sabrá sonreír al Santo Padre con la ternura que Ella sabe dar a todos los que se acercan.

Papa León, le agradecemos que deje huella en nuestra humilde diócesis. Que venga a abrazarnos y hacer camino con nosotros aunque sean unas horas. Que se detenga, escuche, reza con nosotros y por nosotros. Que nos ayude a fortalecer a esta Iglesia diocesana que quiere ser verdaderamente católica, acogedora, servidora y misionera. Que nos envíe, de nuevo, a ser testigos del Evangelio de la paz.

Invito a todas las comunidades de la diócesis y a todas las personas de buena voluntad a preparar desde ahora el corazón para recibir al Papa. Él nos viene a recordar quiénes somos y por qué vivimos, para anunciar a Jesucristo con alegría.

Bienvenido, Santo Padre León XIV. La diócesis de Sant Feliu os espera.