Nuevo lema de investigación: «La persona humana: cabeza, corazón, cuerpo»
El jueves 8 de octubre de 2026 se ha celebrado en el Aula Magna del Seminario Conciliar de Barcelona el acto de inauguración del curso 2026-2027 del Ateneu Universitari Sant Pacià (AUSP), que ha presidido el cardenal Joan Josep Omella, Gran Canciller de la AUSP, y al que han asistido los obispos de las diócesis con sede en Cataluña.
El Dr. Joan Torra, que ha sido nombrado recientemente para un segundo trienio como rector del AUSP, ha iniciado su intervención explicando que la persona humana estará en el centro de la reflexión académica de este curso. Ha anunciado el lema de investigación: “La persona humana: cabeza, corazón, cuerpo”, que da continuidad al trabajo desarrollado el curso anterior en torno a la figura de Antoni Gaudí, y que este año adquiere una relevancia especial ante los retos planteados por la inteligencia artificial (IA).
“El estudio de la persona humana debe tener en cuenta, de manera complementaria, sus diversas dimensiones: la ‘cabeza’ remite a la inteligencia, la palabra, el diálogo y la escucha; el ‘corazón’, al alma, la voluntad, los sentimientos, el amor y la comunión; y el ‘cuerpo’, a la encarnación, la cultura, la lengua, la historia, la comunidad, la naturaleza y los pobres”, ha dicho el Dr. Torra. Y realizar este estudio “nos permite situarnos ante la Inteligencia Artificial, sin ser esclavos de ella”, ha añadido.
El rector del AUSP ha presentado la IA como uno de los grandes retos del presente, que esta institución quiere abordar desde la teología, la filosofía, la Biblia, la liturgia y las demás disciplinas académicas. “Es necesario conocer las posibilidades de la IA para contribuir a hacer la vida más humana, pero también los riesgos que comporta cuando se pone al servicio de intereses particulares o cuando una sola dimensión de la persona pretende convertirse en la medida de todo”, ha afirmado.
El Dr. Joan Torra ha anunciado la celebración del Congreso que el AUSP organizará a finales de febrero de 2027, que profundizará también en la relación entre persona humana, IA y sabiduría. Para el rector del AUSP, el objetivo “no es oponerse a la IA, sino conocerla y no dejarla decidir”, y “aportar una sabiduría que la tecnología, por sí misma, no puede ofrecer”.
El ILF ha presentado toda la documentación y está pendiente de que el Dicasterio para la Cultura y la Educación lo reconozca como facultad
Igualmente, el Dr. Torra ha informado de que la Subcomisión Episcopal para las Universidades y la Cultura de la Conferencia Episcopal Española, por encargo de la Asamblea Plenaria, está llevando a cabo un trabajo para responder a la petición realizada por el Dicasterio para la Cultura y la Educación de cara a la revisión del conjunto de los centros superiores de estudios teológicos de España, y ha comunicado que, mientras no concluya este proceso de reflexión y de intervención “ha suspendido cualquier tipo de erección, aprobación o reconocimiento de nuevos Institutos”. Por ello, habiendo presentado toda la documentación, no hay ninguna resolución sobre la petición del AUSP para que el Instituto de Liturgia pase a ser una Facultad de pleno derecho. Cabe recordar que cuando sea erigida como Facultad de Liturgia, el AUSP ya contará con cuatro facultades y podría convertirse en Universidad.
Al final de su intervención, el Dr. Joan Torra ha tenido un recuerdo para todas las personas que han formado parte del Ateneu y que han fallecido durante el último curso: Josep Rius-Camps, Josep Bigordà Montmany, Ramon Prat Pons, Josep Perarnau Espelt, Vicenç Bosch Miquela, Josep M. Sans Travé, Joan Viñas Salas y fray Jacint Duran Boada. El Dr. Torra, nombrado para un nuevo trienio como rector, ha expresado su compromiso de ejercer esta responsabilidad “como un eficaz servicio a la Iglesia”, tarea que solo es posible “gracias al trabajo compartido de toda la comunidad del Ateneu”.
Lección inaugural del Dr. Marcos Aceituno, decano de la Facultad de Teología de Cataluña
La lección inaugural del curso ha corrido a cargo del Dr. Marcos Aceituno Donoso, decano de la Facultad de Teología de Cataluña (AUSP), que ha titulado: «La Biblia: entre el drama y el dogma. La dramatización del Éxodo por Ezequiel el Trágico».
El Dr. Aceituno ha presentado un estudio de la Exagogé, tragedia judeohelenística compuesta en griego probablemente entre los siglos III y II a. C., en un contexto cultural vinculado con mucha probabilidad a la Alejandría ptolemaica. Conservada fragmentariamente —269 versos transmitidos principalmente por Eusebio de Cesarea a través de Alejandro Polihístor—, constituye un testimonio excepcional del encuentro entre Escritura bíblica, cultura helenística y literatura dramática.
La investigación del Dr. Aceituno muestra que Ezequiel no se limita a versificar el Éxodo, sino que realiza una verdadera transposición cultural y hermenéutica. Partiendo de la versión griega de los Setenta, transforma la narración bíblica en acción dramática mediante monólogos, diálogos, relatos de mensajeros, visiones y prodigios. La forma trágica se convierte así en exégesis: selecciona, condensa y amplía el texto bíblico, haciendo especialmente visible la figura de Moisés.
El análisis de los diecisiete fragmentos conservados permite identificar una teología implícita coherente. Dios permanece trascendente, pero interviene activamente en la historia; Moisés aparece como profeta, guía, juez, taumaturgo y visionario, aunque su autoridad es siempre recibida. El extraordinario sueño del trono expresa una exaltación mosaica de alcance cósmico, entendida como autoridad delegada más que como divinización. Los milagros, a su vez, manifiestan la soberanía divina y se orientan al juicio del opresor y a la liberación de Israel.
Finalmente, la lección establece una analogía hermenéutica —no histórica ni doctrinal— entre la Exagogé y Nicea: así como Ezequiel empleó una forma literaria griega para expresar la memoria bíblica, Nicea recurrió al término extrabíblico homooúsios para custodiar la confesión bíblica. Drama y dogma aparecen, así, como formas diferentes de mediación cultural al servicio de una tradición recibida.
Alumnado del Ateneu Universitari Sant Pacià
Durante el curso 2025-2026, las Facultades de Teología (FTC), de Filosofía (FFC) y de Historia, Arqueología y Artes Cristianas Antoni Gaudí (FHEAG), y el Instituto de Liturgia (ILF) del Ateneu Universitari Sant Pacià han contado con 573 alumnos, entre estudios oficiales, títulos propios y otras actividades académicas y formativas.
A esta cifra de alumnos que participan en actividades plenamente docentes habría que añadir también los de los institutos de ciencias religiosas vinculados, los de las actividades abiertas, conferencias, charlas y los participantes en actividades de seminarios de trabajo.



