La Basílica de la Sagrada Familia ha vivido el miércoles 10 de junio una jornada histórica con la visita del papa León XIV en el marco de su viaje apostólico a España y de las conmemoraciones del centenario de la muerte de Antoni Gaudí. Con esta visita, León XIV se convierte en el tercer Pontífice que visita la Sagrada Familia, después de Juan Pablo II y de Benedicto XVI, quien en noviembre del 2010 dedicó el templo al culto y lo elevó a la categoría de basílica menor. La visita ha tenido un carácter simbólico, ya que coincide con el centenario de la muerte del arquitecto que dedicó los últimos años de su vida a la construcción del templo expiatorio.

Recepción de las principales autoridades civiles y religiosas

A su llegada a la Basílica, el Santo Padre ha sido recibido por las autoridades civiles y religiosas: Sus Majestades los Reyes de España, el presidente del Gobierno de España, el presidente de la Generalitat de Cataluña, el Arzobispo de Barcelona, cardenal Joan Josep Omella i Omella, y el Presidente Delegado de la Junta Constructora de la Sagrada Família, el Sr. Esteve Camps. Antes de la celebración litúrgica, León XIV ha visitado diversos espacios emblemáticos de la Sagrada Familia, como la cripta de la Basílica, donde ha rezado ante la tumba de Antoni Gaudí.

Misa solemne y bendición de la torre de Jesucristo

A las 20:00, el Papa ha presidido la eucaristía conmemorativa del centenario de la muerte de Gaudí ante miles de fieles congregados en el interior y en el exterior de la Basílica. La celebración ha puesto de relieve la vigencia del mensaje del arquitecto catalán y su visión de un templo concebido para anunciar el Evangelio a través de la belleza, la luz y la naturaleza. La jornada ha culminado con la bendición de la torre de Jesucristo, acto central del Año Gaudí y uno de los hitos más significativos de la historia reciente de la Basílica. Con 172,5 metros de altura, esta torre se convierte en el punto más elevado de la Basílica y sitúa a la Sagrada Familia como la iglesia más alta del mundo. Tras la bendición, el Pontífice ha asistido a un espectáculo final de luz y color que ha comenzado en la base y ha culminado con la iluminación de la cruz. El acto ha concluido con una composición lumínica realizada mediante drones, que han dibujado la figura de Gaudí y la frase «Primer l’amor, després la tècnica» (Primero el amor, después la técnica). Como cierre de la jornada, el Papa ha descubierto la placa conmemorativa de su visita a la Basílica.

Más de 8.500 personas han participado presencialmente en la celebración, 4.500 en el interior y 4.000 en el exterior, mientras que miles de ciudadanos han seguido el acto desde pantallas instaladas en distintos puntos de la ciudad de Barcelona y a través de la retransmisión internacional.

La visita ha situado nuevamente a la Sagrada Familia en el centro de la atención mundial y ha proyectado sus valores al mundo entero: la fe, la cultura, la espiritualidad y la búsqueda de la belleza. Cien años después de la muerte de Antoni Gaudí, la visita del Santo Padre y la bendición de la torre de Jesucristo constituyen un homenaje excepcional a la figura del arquitecto y a su sueño de levantar un templo concebido como una gran Biblia de piedra, donde la fe, el arte y la arquitectura dialogan para transmitir el mensaje evangélico.

Una cruz que alcanza el cielo de Barcelona

La torre de Jesucristo es la torre central del conjunto de torres de la Sagrada Familia. Está rodeada por las cuatro torres de los Evangelistas (cada una de ellas conectada a la torre central mediante un puente) y por la torre de la Virgen María, que se comunica interiormente con la torre de Jesucristo. Se caracteriza por sus doce caras y por una altura total de 172,5 metros. Está formada por doce niveles de paneles, cuya construcción se inició el 16 de octubre del 2018 a una cota de 85 metros.

La torre está coronada por una cruz tridimensional de cuatro brazos, revestida de vidrio y cerámica esmaltada en blanco. Mide 17 metros de alto y 13,5 metros de ancho.

Tal y como indican los Àlbums del Temple, Gaudí quería que la cruz brillara de día y emitiera luz durante la noche. Por este motivo se han utilizado la cerámica blanca esmaltada y el vidrio, dos materiales resplandecientes que, al mismo tiempo, ofrecen una gran resistencia a la exposición atmosférica. Además, está previsto instalar focos de luz en las torres de los Evangelistas y de los Apóstoles que iluminarán el terminal de la torre. En el interior de la cruz se encuentra la escultura del Agnus Dei, obra del artista italiano Andrea Mastrovito, siguiendo el proyecto original de Gaudí.

Recupera aquí la retransmisión de los actos del día 10 de junio.

Consulta las fotografías del acto hechas por la ©Fundació Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Família y el Dr. G. Simón.

Lee íntegra la homilía del Santo Padre aquí y el discurso del cardenal Joan Josep Omella, aquí.