Cerca de doscientas personas de las diez Cáritas diocesanas con sede en Cataluña se reunieron en el Centro Borja de Sant Cugat del Vallès para compartir conocimientos, experiencias y herramientas ante los retos sociales actuales.

 

El 21 de octubre, el Centro Borja de Sant Cugat del Vallès acogió la 8.ª Escuela de Otoño de Cáritas Cataluña, una jornada de formación e intercambio en la que participaron cerca de doscientas personas, entre voluntariado, personal técnico, responsables de programas y miembros de los equipos directivos de las diez Cáritas diocesanas con sede en Cataluña.

Organizada por Cáritas Cataluña, la jornada ofreció un espacio para compartir experiencias, profundizar en cuestiones esenciales para la acción social y fortalecer el trabajo en red. El encuentro permitió seguir avanzando hacia una respuesta transformadora ante las situaciones de vulnerabilidad y exclusión social.

La gratuidad y el cuidado, en el centro de la misión

La Escuela de Otoño comenzó con una bienvenida institucional y un espacio de oración y reflexión. Durante este primer momento de la jornada se destacó la importancia de la gratuidad y del cuidado de las personas como ejes fundamentales de la misión de Cáritas.

La reflexión también puso el foco en el fundamento del compromiso cristiano y en la necesidad de mantener a Dios como referencia última de la acción de Cáritas, situando siempre en el centro la dignidad de cada persona.

Talleres para responder a los retos sociales actuales

A lo largo de la mañana se desarrollaron diferentes talleres sobre cuestiones de actualidad vinculadas a la acción social. Las sesiones abordaron la identidad y la misión de Cáritas a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia, así como la construcción de nuevas narrativas frente a los discursos de odio relacionados con la movilidad humana.

El programa también incluyó contenidos sobre intervención comunitaria e interdependencia, la lucha contra la transmisión de la pobreza y las aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial generativa en los ámbitos social y de la comunicación.

Otros espacios formativos permitieron reflexionar sobre los retos del voluntariado y sobre los cambios que afectan al modelo de servicios sociales y a la financiación del tercer sector. Las distintas propuestas favorecieron el aprendizaje, el diálogo y el intercambio de buenas prácticas entre las personas participantes.

El teatro como herramienta de sensibilización

Después de la comida de hermandad, la programación continuó con el teatro foro En Mustafà és al replà, representado por la compañía Forn de Teatre Pa’tothom. Mediante el humor y la participación del público, la obra invitó a reflexionar sobre el racismo y la xenofobia, dos realidades todavía presentes en nuestras comunidades.

La propuesta conectó estas cuestiones con la labor de sensibilización y transformación social de Cáritas, y convirtió el teatro en un espacio de reflexión compartida.
Un compromiso renovado con una sociedad más justa

La 8.ª Escuela de Otoño permitió reforzar los vínculos entre las diez Cáritas diocesanas con sede en Cataluña, compartir conocimientos y experiencias, y renovar el compromiso con una acción social arraigada en el territorio.

El encuentro reafirmó la voluntad de continuar trabajando en red para contribuir a la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y fraterna.