Fecha: 23 de agosto de 2026 El descanso del verano a menudo se reduce a un simple paréntesis de consumo antes de volver a la rueda de la producción. Sin embargo, y desde el humanismo cristiano, el descanso es una necesidad antropológica fundamental: el ser humano no ha sido creado para la utilidad, sino para la gratuidad. Ya lo advertía el pensador francés Emmanuel Mounier cuando afirmaba que «la vida nace del recogimiento y muere en la agitación». Sin pausas, el ser humano se despersonaliza y...