Fecha: 25 de octubre de 2026 Una Iglesia feliz es aquella que tiene la sonrisa como signo de identidad. Las sonrisas —aquellas que no son forzadas— se contagian. Los buenos misioneros convencen por su manera de vivir, pero también por su manera de afrontar la vida cotidiana, y si es con una sonrisa, mucho mejor. «¿Se puede hablar de una Iglesia que sonríe?». Yo creo que sí, como también podemos hablar del sentido del humor que se encuentra en los evangelios y, por tanto, en la propia vida de...

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