En el Día Mundial por el Trabajo Decente, Càritas Catalunya alerta de que el 38,2% de las personas trabajadoras se encuentra en situación de precariedad objetiva
Coincidiendo con la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, Càritas Catalunya ha presentado el miércoles 7 de octubre en CaixaForum Barcelona dos artículos de investigación social vinculados al Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en Cataluña, centrados en la precariedad laboral y los efectos de la reforma laboral.
Las investigaciones alertan del riesgo de normalizar la precariedad como una característica estructural del mercado de trabajo. Pese a la mejora de algunos indicadores de empleo, tener trabajo no siempre garantiza los ingresos y la estabilidad necesarios para construir un proyecto de vida digno.
La presentación de las conclusiones ha corrido a cargo de Sara Moreno Colom, doctora en Sociología y profesora de la Universitat Autònoma de Barcelona, coautora del artículo El mercat laboral i la precarietat laboral a Catalunya, junto con Vicent Borràs Català, Mireia Bolíbar Planas y Cristina Álvarez Jorba.
El estudio, elaborado a partir de la encuesta EINSFOESSA 2024 y con datos laborales referidos a 2023, sitúa la precariedad objetiva en el 38,2%, mientras que el 17,4% percibe inseguridad laboral. La precariedad objetiva considera la inestabilidad contractual, la discontinuidad laboral y los bajos ingresos.
Una de cada cuatro personas trabajadoras (25,5%) se encuentra en situación de precariedad objetiva, pero no la percibe en términos de inseguridad laboral. El artículo identifica este perfil con la normalización de la precariedad: vivir en condiciones precarias sin manifestar inseguridad laboral.
La jornada también ha abordado los efectos de la reforma laboral, con avances en la reducción de la temporalidad y el aumento de la contratación indefinida. Sin embargo, estos cambios no resuelven todas las dimensiones de la precariedad ni permiten valorar la calidad del empleo únicamente por el tipo de contrato.
Trabajar con dignidad
La mesa redonda «Trabajar con dignidad», moderada por Ezequiel Mir, ha contado con Lluís Franco, profesor de Economía Aplicada de la Universitat de Barcelona; Mireia Bolíbar Planas, investigadora del Institut d’Estudis del Treball de la UAB; Raquel Alonso, técnica de la empresa de inserción ECOSOL de Cáritas Diocesana de Girona, y Elena Mor, responsable del programa de Acogida Laboral de Cáritas Diocesana de Lleida.
Mireia Bolíbar ha subrayado que el trabajo decente debe incluir ingresos justos, seguridad, protección social y la participación de las personas trabajadoras en las condiciones de trabajo. También ha explicado que las desigualdades de género, origen, edad y cualificación condicionan las oportunidades de acceder a un empleo de calidad y mantenerlo. Entre las prioridades, ha señalado el refuerzo de los derechos y las protecciones laborales, la inspección para garantizar su cumplimiento y unos servicios públicos que aseguren unas condiciones de vida dignas.
Lluís Franco ha advertido de que la creación de empleo y la reducción de la temporalidad no se han traducido, para muchas personas vulnerables, en ingresos suficientes y estables. Ha destacado que disponer de un contrato indefinido no garantiza ingresos continuados durante todo el año ni una jornada suficiente. Por ello, ha defendido que la mejora de los salarios y las condiciones laborales debe ir acompañada de garantías de acceso a la vivienda, la sanidad, la educación y la protección social.
Las aportaciones de los equipos de inserción laboral han puesto de manifiesto que encontrar trabajo no siempre permite dejar de necesitar el apoyo de Cáritas. La inestabilidad y los ingresos insuficientes dificultan la autonomía y la planificación del futuro, y generan frustración y la necesidad de acompañamiento emocional. En el debate se ha destacado la importancia de los recursos de conciliación para poder mantener el empleo y de la formación para que las personas conozcan y puedan reivindicar sus derechos laborales.
Desde la experiencia de ECOSOL, Raquel Alonso ha explicado que la empresa de inserción combina el trabajo remunerado con la formación y un plan de trabajo individualizado, que también aborda dificultades relacionadas con la vivienda, la situación familiar, el idioma y las competencias profesionales. El acompañamiento puede continuar después de la incorporación al mercado laboral ordinario e incluir apoyo a la empresa en la acogida de la persona. El objetivo es reforzar la autonomía y ampliar las oportunidades de inserción.
Los dos estudios forman parte de la publicación Articles d’investigació social. Informe FOESSA sobre Exclusió i desenvolupament social a Catalunya, impulsada por la Fundación FOESSA y el Observatori de la Realitat Social de Càritas Catalunya.
En el Día Mundial por el Trabajo Decente, Càritas Catalunya reivindica un empleo que permita vivir con dignidad, estabilidad y derechos. No podemos asumir como normal que tener trabajo sea insuficiente para construir un proyecto de vida digno.



