Data: 23 d’octubre de 2026

La Catedral de Santa María de Urgell ha acogido este viernes 23 de octubre la celebración eucarística con motivo del aniversario de la dedicación del templo, presidida por el obispo de Urgell, Mons. Josep-Lluís Serrano. La celebración ha contado con la participación de unos 120 alumnos de primero de bachillerato del Colegio de la Sagrada Família de Sabadell, que cada año se desplazan a La Seu d’Urgell acompañados de sus tutores, del coordinador de pastoral del centro, Sr. Jordi Tolo, y de la directora titular, Sra. Mercè Rios. También han asistido fieles de la ciudad y miembros de la familia de la Curia diocesana.

La Eucaristía, en la que los alumnos han participado activamente mediante la lectura de las preces y la presentación de las ofrendas, ha constituido la celebración de inicio de curso de los jóvenes. El acompañamiento musical ha corrido a cargo de los profesores Carles Carrasco y Carles Rodrigo, con dos guitarras, y del canónigo organista de la Catedral, Mn. Jordi Miquel, al órgano.

Han concelebrado el vicario general, Mn. Antoni Elvira; el deán del Capítulo Catedral, Mn. Benigne Marquès; el arcipreste de las Valls d’Andorra, Mn. Ramon Sàrries; el rector de la parroquia de Sant Ot, Mn. Josep Chisvert; el vicario parroquial de Sant Ot de La Seu d’Urgell, Mn. Jerrick Banzuela; el encargado de la iglesia de Santa Magdalena de La Seu d’Urgell, Mn. Ivan Ayala, y Mn. Jaume Soy. La proclamación del Evangelio según san Lucas, a cargo del rector de la parroquia, ha invitado a los fieles a reconocer los signos de los tiempos y a actuar con responsabilidad y discernimiento.

En su homilía, el obispo ha hecho referencia al lema educativo del curso 2026-2027, «Estoy aquí para servir», que invita a alumnos, docentes y familias a mirar a su alrededor y ponerse al servicio de los demás mediante pequeños gestos de ayuda, escucha y generosidad. Ha animado a los jóvenes a vivir esta llamada con responsabilidad y alegría, siguiendo el ejemplo de la beata Anna Maria Janer, que hizo del servicio el centro de su vida. También ha presentado la Catedral como una madre protectora, una casa que acoge y cobija a la comunidad cristiana, y ha recordado que solo crecemos plenamente cuando dejamos que el Evangelio habite en nosotros, porque servir a los hermanos es una manera de ganar la vida y vivirla en plenitud.

Antes de la bendición final, el obispo ha felicitado a los alumnos y profesores por haber subido al Alma Mater para conocer la figura de la beata Anna Maria Janer, una mujer valiente del Pirineo que, en el siglo XIX, recorrió el territorio abriendo escuelas junto con el obispo Josep Caixal. Gracias a su obra, los alumnos pueden visitar cada año La Seu d’Urgell, conocer a las hermanas de la Sagrada Família d’Urgell y compartir con ellas un tiempo de convivencia. También les ha pedido que, durante la posterior visita a la tumba de la beata, recen por el colegio y por las hermanas, para que no falten mujeres valientes que quieran seguir esta vocación y dar continuidad a la labor educativa iniciada por la Madre Janer.

Finalmente, el obispo ha explicado el significado de la jornada, en la que la comunidad diocesana da gracias por la dedicación de su iglesia madre. El 23 de octubre de 1040, el obispo consagraba la Catedral de Santa María de Urgell que hoy conocemos. Casi mil años después, la comunidad se reúne en ella para dar gracias por este templo, llamado a ser refugio y hogar para los fieles.

Con motivo del aniversario, se ha expuesto una copia del Liber Dotaliorum Ecclesiae Urgellensis (siglo XIII, folio 17, documento 24), que recoge la segunda consagración de la Catedral. La celebración ha comenzado y concluido con las correspondientes procesiones de entrada y salida.

La voz de la iglesia