Fecha: 23 de junio de 2026
La comunidad cisterciense de Santa Maria de Poblet cuenta, desde el pasado domingo día 14 de junio, con un nuevo presbítero. Se trata de fray Bernat Folcrà, o.Cist., monje de este monasterio que recibió la ordenación presbiteral en una celebración que fue presidida por el arzobispo Joan Planellas. Entre los concelebrantes estaba el abad de Poblet, fray Rafael Barruè, o.Cist., los otros presbíteros de la comunidad monástica y también presbíteros de la archidiócesis y de otros lugares que quisieron acompañarle en su ordenación.
Tras los ritos iniciales y de la liturgia de la Palabra, se inició el rito propio de ordenación con la presentación del candidato. A continuación, el arzobispo Joan pronunció la homilía, en la que destacó que fray Bernat recibiría la ordenación presbiteral «desde la profundidad de su consagración monástica», como una «forma nueva de servir esa misma llamada que un día le condujo a buscar a Dios entre estos muros».
En este sentido, el Sr. Arzobispo destacó que «antes de ser servidor de los hermanos, antes de predicar, antes de celebrar los sacramentos, antes de cualquier tarea apostólica, el presbítero es un hombre conducido hacia Dios», y el monaquismo ofrece la gracia de recordar al presbítero «que no es primero un gestor, ni un organizador, ni un especialista en asuntos religiosos; es un hombre que vive delante de Dios, que habita la presencia».
Por otra parte, el Dr. Planellas recordó que «el ministerio ordenado está llamado a aprender la mirada de Cristo, a amar como Cristo ama, a sufrir con quienes sufren, a alegrarse con quienes se alegran, a llevar en el corazón las angustias y las esperanzas del pueblo santo de Dios». Y manifestó la necesidad de hacerlo también desde la clausura, impulsando «una evangelización capaz de dialogar con la sociedad contemporánea, esencialmente en un contexto marcado por la secularización, diversidad cultural y migraciones».
El arzobispo Joan acabó orando para que Dios mire a fray Bernat «con la misma mirada con la que le llamó, con la misma misericordia con la que le ha sostenido hasta hoy, en las horas de luz y en las horas de oscuridad, cuando experimente la fecundidad del ministerio y cuando sólo conozca la aridez, que le mire siempre».
Rito de ordenación de fray Bernat
Al terminar la homilía, el rito de ordenación continuó con la promesa del escogido. Tras las promesas, la asamblea invocó a los santos con la letanía, orando por el ordenando. La imposición de manos por parte del Sr. Arzobispo y de todos los presbíteros y la oración de ordenación continuaron el rito.
Posteriormente, fray Bernat fue ungido con el santo crisma en las palmas de las manos y fue revestido con la estola y la casulla. Finalmente, recibió la patena y el cáliz para la celebración de la eucaristía e intercambió el beso de paz con el arzobispo Juan y el resto de presbíteros. La celebración continuó, de forma habitual, con la liturgia eucarística, en la que fray Bernat concelebró por primera vez.
Al finalizar, después de la bendición final y de unas palabras del nuevo presbítero de esta comunidad cisterciense, los asistentes pudieron compartir un rato de fraternidad.
Fotografías: Catalunya Religió















